Nuevos tiempos, nuevas formas de aprender

ByJavier Roda

Nuevos tiempos, nuevas formas de aprender

El microlearning como herramienta de desarrollo

Microlearning

El microlearning o microaprendizaje consiste en pequeñas ráfagas de información con un contenido muy específico que aseguran que el conocimiento se transfiera de forma visible, tangible y medible.

Este término fue introducido por J. Nielsen en 1998 como respuesta a la necesidad de acceder a piezas específicas de información en contextos organizacionales donde las personas carecen de tiempo para cursos largos, pero, necesitan invertir en su desarrollo profesional. La expansión de este método se basa en 4 elementos clave:

  • Internet. La red permite que las personas puedan acceder al contenido desde cualquier parte y a transmitir gran variedad de formatos.
  • Tecnología. El ordenador fue un gran impulso para el microlearning, si bien ha sido con la consolidación del smartphone lo que ha permitido que casi cada persona tenga una puerta de posibilidades en la palma de su mano.
  • Redes sociales. Al ser humano le gusta interactuar, compartir, comentar… Las redes sociales permiten que el aprendizaje pueda ser compartido con facilidad.
  • Millennial. El hecho de que esta generación haya nacido en un contexto mucho más globalizado ha permitido encontrar y aplicar otras formas de aprendizaje. Además, es una generación que ejerce de líder en esta simbiosis de tecnología y sociedad. No se limitan a generar contenidos para ellos mismos, sino que también los adaptan buscando la universalización.

Para que el microlearning sea efectivo su duración no puede superar los 5 minutos. En estos casos lo ideal es plantearse dónde y cómo se van a consumir los contenidos ¿Podrían hacerlo en el metro? ¿Esperando en la consulta del médico? ¿Y en el baño? (las estadísticas demuestran que el 92% de los españoles se llevan el móvil al baño). Si la respuesta es afirmativa a todo ello es que se va por buen camino.

No obstante, no se debe olvidar el tipo de contenidos que queremos tratar. En un mundo de sobreinformación se debe captar la atención desde el primer instante y ser muy claro y conciso. Llevándolo al extremo la máxima debería ser que “cuando el participante se aburra ya haya acabado”. Aunque ya se ha mencionado que eso es el extremo, lo ideal es que el contenido sea lo suficientemente interesante para que genere interés y el aprendizaje sea más eficiente.

Por último, un par de ejemplos de cómo el microlearning ha saltado del entorno empresarial y está presente en todos los ámbitos.

Infografías

Este recurso gráfico que se encuentra en pleno apogeo y ha permitido condensar grandes cantidades de información en tiras de corta extensión sobre un tema muy concreto

microlearning

Microvídeos

El aumento de capacidad de las redes sociales y del ancho de banda han permitido acercar los vídeos a gran parte de la población. Un estilo que se ha puesto de moda consiste en pequeños vídeos cortos que enseñan algo sobre un tema de una forma muy visual. Un claro ejemplo de microlearning.

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