Emoción y coaching

ByJavier Roda

Emoción y coaching

coaching emocional

La práctica del coaching hoy día forma parte cotidiana de muchas agendas de ejecutivos. Lo que antes era algo reservado a una élite de la c-suite, actualmente está llegando a capas más amplias dentro de las organizaciones.

Y eso es algo de lo que debemos alegrarnos, especialmente si consideramos que, como indica la teoría del coaching, todo individuo tiene un potencial extraordinario y solo hay que ayudarle para que sea capaz de manifestarlo.

En el coaching ejecutivo, al igual que en la empresa en general, las emociones quedan muchas veces relegadas a un segundo plano, porque: “estamos hablando de temas de empresa”. Pero las emociones son parte inseparable del ser humano, también cuando trabaja, aunque sea un directivo.

Todos podemos sentir miedo o, mejor dicho, “intranquilidad” frente a una situación delicada en la empresa, una decisión difícil, etc. O podemos reaccionar de forma visceral ante lo que nos parece una injusticia, y podemos vivir en un estado permanente de estrés.

Todas estas y otras situaciones pueden afectar al ejecutivo al que le estamos ayudando mediante un proceso de coaching, y si no detectamos que se trata de un tema de manejo de gestión emocional, podemos perder la oportunidad de ayudar a la persona a solucionar su situación.

El empleo de herramientas de medición de las habilidades emocionales, es decir, de la Inteligencia emocional como el test EQ-i 2.0 puede ser de gran ayuda para que el coachee conozca su potencial y sus áreas de mejora. En cualquier caso, en mi opinión, el coaching debe contemplar el entrenamiento emocional del coachee.

 

Luis Santamaria, Psicólogo-Coach

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