¿Valoras la Inteligencia Emocional en tus procesos de selección?

ByJavier Roda

¿Valoras la Inteligencia Emocional en tus procesos de selección?

Inteligencia Emocional

La Inteligencia Emocional es la habilidad que comparten el 90% de los trabajadores más productivos, y la que realmente marca la diferencia en los resultados de las organizaciones, especialmente durante las épocas más inciertas y que exigen un mayor esfuerzo y rendimiento. De hecho, la investigación ha contrastado que el 60% del éxito profesional viene determinado por la Inteligencia Emocional.

Tanto es así, que compañías líderes indiscutibles como Google o Amazon, la consideran una habilidad indispensable de los candidatos en sus procesos de selección. Midiéndola garantizan todas sus decisiones de contratación.

Las personas emocionalmente inteligentes se caracterizan por ser capaces de conocer y controlar sus propias emociones y conseguir así que trabajen a su favor.  También entienden perfectamente las emociones de los demás, lo cual les facilita la comunicación y las relaciones con ellos. Estas personas, además, están altamente motivadas y poseen tanta seguridad en sí mismas, que son capaces de superar cualquier adversidad y conseguir gestionar las situaciones de estrés de forma satisfactoria.

Por último, los profesionales emocionalmente inteligentes son capaces de tomar decisiones objetivas y acertadas, realizando un proceso de racionalización de las situaciones a las que se enfrentan y sobre las cuales se deben tomar acciones.

¿Necesitas más motivos para incorporar la Inteligencia Emocional como elemento clave en tus procesos de selección? Te mostramos algunos de los beneficios de contratar empleados emocionalmente inteligentes:

  • Poseen una mayor agilidad para la resolución de problemas. De hecho, son personas que ni si quiera esperan a que se produzcan, se anticipan y buscan formas de evitarlos e incluso de mejorar la situación inicial, con una mentalidad intra-emprendedora.
  • No temen el cambio, lo buscan, se adaptan a él y aprovechan todas las oportunidades que conlleva.
  • Están seguros de sus decisiones y las defienden con firmeza, aunque esto no significa que sean inflexibles, ni que dejen de mostrar interés por las opiniones de los demás.
  • Son asertivos y saben cuándo decir “no”, lo cual contribuye a su compromiso con la consecución de sus propios resultados y los generales.
  • Tienen una mayor tolerancia al estrés, siempre mantienen la situación bajo control, pero con un nivel alto de exigencia.
  • Desean aprender y mejorar constantemente, son inconformistas.
  • Son mucho más eficientes trabajando, y saben cuándo deben retroceder y “renovarse”.
  • Trabajan muy bien en equipo y están altamente focalizados en alcanzar el éxito de la organización.
  • Desconectan cuando es necesario y gestionan su energía eficazmente, obteniendo así el mayor rendimiento posible.
  • Generan relaciones interpersonales positivas.

En Manum llevamos más de 18 años investigando, trabajando y desarrollando la Inteligencia Emocional en las organizaciones. Además disponemos de la métrica EQ-i 2.0, la cual es capaz de medir la Inteligencia Emocional, siguiendo el modelo de Bar-On.

Si quieres que te ayudemos a desarrollar la Inteligencia Emocional en tu organización, ponte en contacto con nosotros a través de info@grupomanum.com o el teléfono 93 240 23 30.

 

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Javier Roda editor